LA RAZÓN DE SER DEL CONCILIARIO:
Cada Equipo tiene el soporte de un sacerdote. En el Equipo, comunidad eclesial, no sólo es un consejero espiritual, sino también cumple su función sacerdotal haciendo “presente a Cristo como Cabeza del Cuerpo” (Sínodo de los Obispos, 1971). La presencia de un sacerdote Consiliario permite al Equipo beneficiarse del encuentro de dos sacramentos, el del Orden y el del Matrimonio.
El Consiliario ayuda al Matrimonio Responsable a asumir plenamente su responsabilidad. Debe participar con ellos en la Reunión Previa (siempre que sea posible), así como en la reunión mensual. Gracias a su formación y experiencia, les ayuda a descubrir los diferentes aspectos de su misión, a clarificar situaciones y estimularlos en la búsqueda de Dios y de su voluntad, mientras que les ayuda en su propio progreso. Tanto el Consiliario como el Matrimonio Responsable desempeñan un papel de acompañamiento. Acompañan los pasos hacia adelante y hacia atrás de cada matrimonio en lo que respecta a su vida cristiana personal, de casados, y de familia.
Además de su misión espiritual con los matrimonios, el Consiliario les ayuda a ser dinámicamente fieles al carisma del Movimiento. Ser Consiliario de los Equipos de Nuestra Señora es, sin duda, servir a la Iglesia en su pequeña “ecclesia”
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